Archivo mensual: octubre 2015

El Ayuntamiento de Sevilla


El edificio del Ayuntamiento de Sevilla se encuentra en pleno corazón de la ciudad, entre dos de sus principales Plazas, la Plaza Nueva y la Plaza de San Francisco, y a escasos metros de la Catedral.

Puerta fachada plateresca Ayuntamiento de SevillaEste edificio, una de las principales muestras de estilo plateresco en España, es sede del Ayuntamiento desde el siglo XV. Las obras se inician en 1526 a cargo de Diego de Riaño. Hasta ese momento el Ayuntamiento se situaba en unas casas del Corral de los Olmos, actualmente la Plaza de la Virgen de los Reyes. Se elige para su nueva ubicación una zona muy céntrica y comercial de la ciudad, la Plaza de San Francisco, frente a la Audiencia y el Convento de San Francisco.

Diego de Riaño levantó un edificio de dos plantas con la fachada recubierta de relieves platerescos representando detalles florales, personajes históricos y míticos, heráldicas y emblemas de Hércules y Julio César, considerados los fundadores de la ciudad. También es suyo el diseño del famoso “arquillo del Ayuntamiento” que unía la Casa Consistorial con el desaparecido Convento de San Francisco. Algo que llama la atención de esta fachada plateresca es que no está labrada en su totalidad, solo la mitad más cercana al arquillo, según cuenta la leyenda por falta de dinero.

Tras la muerte de Diego de Riaño las obras continuaron a cargo de Juan Sánchez y Hernán Ruíz. Pero es en el siglo XIX, tras el derribo del Convento de San Francisco, cuando se aprueba una reforma del edificio a cargo de Miguel Galiano y Demetrio de los Ríos quedando tal y como lo conocemos hoy.

Fachada Plaza de San FranciscoLa desaparición de este antiguo convento hace posible una gran Plaza al otro lado de la Casa Consistorial, donde se construye su puerta principal y una nueva fachada Neoclásica. De esta forma nos encontramos la Plaza Nueva presidida por una escultura ecuestre de el Rey Fernando III, reconquistador de la ciudad de Sevilla.

Del antiguo convento franciscanos, uno de los principales de la ciudad, solo se conserva la Capilla de San Onofre (abierta 24 horas con la adoración permanente de la Eucaristía). La mayoría de sus obras de valor están repartidas por varias Iglesias y Museos, aunque la que sea quizás su pintura más conocida, la “Inmaculada Colosal” de Murillo, se puede visitar en el Museo de Bellas Artes de la Ciudad.

Cualquier persona que visite Sevilla se topará con el Ayuntamiento al pasear por sus calles principales. Pero si quieres conocerlo en profundidad también se puede visitar  su interior. Puedes reservar tu entrada para realizar la visita de lunes a jueves en horario de 16:30 a 19:30. El precio general es de 4€, siendo gratuito para residentes o nacidos en Sevilla capital, menores de 16 años acompañados de adultos, discapacitados y acompañante de discapacitado. También se ofrece una entrada reducida a 2€ para mayores de 65 años. Los sábados por la mañana hay visita a partir de las 10 horas de forma gratuita, aunque no tenga coste también hay que sacar entrada.

En esta visita guiada se puede contemplar su interior con dos grandes patios separados por una impresionante escalera de estilo gótico y la planta superior donde encontramos la Sala Capitular. También podremos ver algunos de los objetos de gran interés artístico e histórico para Sevilla como el pendón de la ciudad.

Fachada neoclasica Ayuntamiento de Sevilla

El Ayuntamiento de Sevilla está plenamente inmerso en la vida actual de la ciudad, nosólo por su céntrica ubicación sino porque en torno a él se centra parte de la vida de la ciudad: En su arquillo todos los años se monta el bonito Belén municipal,  por su fachada desfilan varias procesiones de la Semana Santa sevillana, junto a sus fachadas se viven algunos de los momentos más emblemáticos de la ciudad (Corpus y Carrera Oficial en la Plaza de San Francisco, la Feria del Libro y de Artesanía en la Plaza Nueva…). Antiguamente era el lugar obligado para quedar entre los sevillanos “nos vemos en la Plaza Nueva debajo del reloj”, ahora ya con los móviles es otra historia 😉